Ohhhh... Ya es jueves y mañana toca partir... No es que no os
echemos de menos, pero esque aquí se está de vicio...
Hoy ha sido un día largo y no hemos parado ni un minuto. Por la
mañana después de desayunar hemos cogido nuestras mochilas con
crema solar, bocata y agua y hemos visitado el centro de
interpretación de foces. Después de una estupenda ecplicación en
Inglés, hemos emprendido el camino hacia la Foz de Lumbier. Ha sido
un camino muy ameno, pero bastante caluroso...
Una vez allí, hemos tenido un ratito para almorzar. Durante el
recorrido hemos atravesado dos túneles muy oscuros que nos han dado
un poco de “mieditis”. También hemos podido ver a los buitres
posados en lo alto de la foz, o sobrevolándola.
Pronto hemos comenzado el camino de vuelta a la residencia para
comernos el bocata de tortilla de patata que nos tenían preparado.
Luegos hemos tenido un largo recreo que nos ha venido fenomenal.
Por la tarde hemos hecho ginkana y juegos de agua con globos y
pistolitas ¡ha sido muy divertido! También hemos dedicado un rato a
ensayar la canción con coreografía para la competición de la
noche.
A las 20:00 nos hemos ido a las duchas y nos hemos puesto nuestras
mejores galas para bajar a cenar.¿Razón? ¡Pues para la disco de la
noche!
Después de cenar ha llegado la hora de la verdad: mostrar la
canción y coreografía que hemos preparado durante la semana para
intentar hacernos con el oro. Ha sido muy divertido, pero la
cosa va a estar un poco difícil ya que todos los grupos lo han hecho
de maravilla. Mañana conoceremos a los ganadores de cada
competición.
Después de las actuaciones han apagado la música y han
convertido el salón en una auténtica discoteca. No hemos parado de
bailar un segundo ¡ha sido una pasada!
Como suele pasar en estos casos, al terminar la discoteca ha
llegado la típica epidemia del último día de campamento: los
lloros. Hemos intentado competir una vez más en Lumbier, pero esta
vez para ver quién lloraba más. En esta modalidad todo cuenta:
volumen del sollozo, cara de sufrimiento, número de lágrimas... Al
final nos hemos tenido que ir porque hemos inhundado el salón de
actos!
Cuando hemos conseguido que se nos pase tal disgusto, nos hemos
ido a dormir porque estábamos cansados no... ¡lo siguiente!
Mañana por la mañana tendremos nuestras últimas clases en
Lumbier antes de volver a Sarriguren. Nos vamos tristes pero nos
llevamos las maletas llenas de recuerdos preciosos y de direcciones
de tuenti de nuevos amigos.
¡Hasta mañana!
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